
Por Carlos Valdés Martín
¡Tiembla el Ahorro de los Mexicanos! El Caso de CI Banco y
el Riesgo de los Ahorros por la Irresponsabilidad Bancaria
Ya pasó “septim-ble” y siguen las vibraciones bajas en el
subsuelo financiero. En un golpe bajo a la confianza de miles de mexicanos, CI
Banco, una institución con más de cuatro décadas de historia, ha colapsado bajo acusaciones de
lavado de dinero vinculadas al narcotráfico.
Los ahorradores quedan en la incertidumbre y ¿qué decir de
todos los socios comerciales? Fundado en 1983 y transformado en banco múltiple
en 2008, CI Banco ofreció servicios financieros especializados, desde
fideicomisos hasta banca corporativa.
Sucedió lo inimaginable, en 2025, la reputación de CI Banco
se desmoronó tras ser señalado por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos
como “lavadora" de millones de dólares para el tráfico de fentanilo. Esa
acusación fue contra las prácticas irresponsables de bancos que descuidan la
integridad y exponen el dinero de sus clientes a riesgos innecesarios.
Este escándalo marcó el fin de CI Banco, y, por si fuera
poco, encendió alarmas sobre la vulnerabilidad de los ahorros de los mexicanos
ante instituciones que priorizan ganancias sobre ética. Mientras los usuarios
bancarios enfrentan la angustia de recuperar su dinero, el contraste está en el
sólido desempeño de las aseguradoras de México. Las Aseguradoras ofrecen
garantías robustas a través de seguros de depósito, demostrando un compromiso
con la protección del cliente, mientras que los malos bancos, como CI Banco,
han fallado por completo. Y no es la primera vez, recordemos otros escándalos de
Bancos y Financieras de años recientes: Famsa, Accendo, Unifin, Crédito Real, CAME,
etc.
El drama se desató el 25 de junio de 2025, cuando la Red de
Control de Delitos Financieros (FinCEN) de EE.UU. incluyó a CI Banco, junto con
Intercam Banco y Vector Casa de Bolsa, en una lista negra por facilitar transferencias millonarias
hacia empresas chinas, destinadas a adquirir precursores químicos para opioides
sintéticos.
Estas acusaciones, que implican nexos con cárteles de narcotráfico como el del
Golfo, desataron una crisis inmediata: restricciones en transferencias
internacionales, límites a retiros y una fuga masiva de clientes que redujo los
activos del banco en un 48% (de 132 mil millones de pesos en agosto de 2024 a
68.658 millones en agosto de 2025).
Al no implementar controles adecuados contra el lavado de
dinero, CI Banco colocó a sus ahorradores en una posición de riesgo
intolerable, enfrentándolos a la posibilidad de perder años de esfuerzo. Fue
una institución que traicionó su confianza. De manera declarativa, la
Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) había minimizado las
acusaciones, exigiendo pruebas a EE.UU., sin embargo, actuó como si tuviera toda
la certeza de que las acusaciones fueran ciertas. Así, la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) intervino el banco el 26 de
junio de 2025, bajo el artículo 129 de la Ley de Instituciones de
Crédito, y puso multas por 134 millones de pesos por irregularidades. Para abreviar
esta tragedia, los accionistas optaron por la revocación voluntaria de la
licencia el 10 de octubre de 2025, iniciando su liquidación total bajo la
supervisión del Instituto para la Protección al Ahorro Bancario (IPAB).
El cierre de CI Banco es un recordatorio escalofriante de
cómo las malas prácticas bancarias ponen en jaque el patrimonio de familias
mexicanas. Las sucursales cerraron el 10 de octubre, prohibiendo nuevas
transacciones, salvo el pago de créditos vigentes por parte de los deudores.
Los empleados enfrentan despidos, los accionistas pérdidas millonarias, y los
ahorradores, aunque protegidos en teoría, viven la incertidumbre de un proceso de recuperación
que podría tardado y, en el extremo, no concretarse.
En este contexto, el contraste con las aseguradoras es
notable: mientras los bancos como CI Banco han demostrado ser vulnerables a
escándalos por falta de controles éticos, las aseguradoras han fortalecido la
confianza de los asegurados mediante productos como seguros de depósito y
pólizas que garantizan una recuperación más ágil y segura del capital
invertido, incluso en escenarios de crisis. Por ejemplo, las aseguradoras en
México, reguladas por la Comisión Nacional de Seguros y Fianzas (CNSF), han implementado
fondos de protección que cubren hasta 100% de ciertos productos financieros en
casos de insolvencia, con procesos más transparentes, para no quedar dependientes
de liquidaciones prolongadas.
¿Para qué acumular los ahorros de toda la vida
en un Banco si existe el riesgo de que otra acusación de lavado de dinero
cometido por desconocidos ponga a temblar todo el sistema? Por suerte ya
existen seguros que dan disponibilidad al ahorro, con un esquema mejor blindado
que el bancario.
NOTAS: